Historia del Real Monasterio de San Bartolomé de Lupiana
Orígenes y arquitectura del monasterio
La creación de la Orden Jerónima
El Real Monasterio de San Bartolomé de Lupiana ha tenido una importancia capital en varias épocas de nuestra historia. Fue constituido en el s.XIV sobre una ermita ya existente dedicada a San Bartolomé en 1330.
Uno de los fundadores de la Orden Jerónima, Don Pedro Fernández Pecha, Caballero de Guadalajara, consiguió la cesión de las posesiones familiares en todo el término de Lupiana y ello constituyó la hacienda, en 1331, del que sería el primer monasterio de la Orden Jerónima.
Al ser esta congregación religiosa de carácter marcadamente español recibió el apoyo de nobles y reyes que la protegieron y apoyaron. Sus obras se fueron desarrollando acorde con su grandeza, con el magnífico claustro principal, auténtica joya renacentista, trazado por Alonso de Covarrubias en 1535.
De planta cuadrada, tiene dos pisos en 3 de sus lados y 3 en el que mira a mediodía. En las 2 primeras alturas las galerías se articulan a base de arquerías sobre columnas, mostrando la inferior arcos de medio punto que apoyan en sólidas columnas, mientras los arcos de la parte superior son mixtilíneos con delgados fustes, muy disminuidos respecto a los anteriores.
Relación con la monarquía y expansión de la Orden Jerónima
Favores reales y vínculos con El Escorial
Los favores reales hacia el monasterio fueron inaugurados por Juan I y continuados por su hijo Enrique III, quien ayudó sustancialmente a la construcción del edificio. Los Reyes Católicos, ampliaron las mercedes de sus antecesores, y en 1569 Felipe II aceptó el patronato de la capilla mayor que los Jerónimos le ofrecieron, brotando desde ese momento un largo capítulo de favores que el monarca les hizo, a tenor, además, de haber salido de entre sus muros los monjes que habían de dar vida a su más importante obra: San Lorenzo del Escorial.
Desde Lupiana se marcaron los destinos de tan importantes sitios como: El Escorial, Yuste, Guadalupe, Belem,…
Durante más de 400 años hubo reuniones trienales para elegir el cargo de superior de los Jerónimos y de prior de Lupiana en una misma persona. Fue el s.XVI el de mayor esplendor del Monasterio, habitando sus celdas más de 100 monjes dedicados a la oración e investigación, siendo célebre su botica así como sus estudios musicales.
Desde aquí se iba supervisando el desarrollo de las fundaciones jerónimas más cercanas a la Corona española: El Escorial, Yuste y Guadalupe.
protección histórica
Su evolución hasta su declaración como monumento
La desamortización de Mendizábal obligó a la comunidad a abandonar el Monasterio. Este fue adquirido por la familia Páez-Xaramillo, continuando hasta hoy en sus sucesores. Fue declarado Monumento Histórico Artístico el 3 de julio de 1931.



La posible relación de Cristóbal Colón con Lupiana
Por otro lado hemos de destacar también las tesis de que Cristóbal Colón creció y se educó en el Monasterio:
“Vivió cómo donado en el Monasterio Jerónimo de San Bartolomé de Lupiana y allí recibió una formación completa, educado e instruido por los monjes.”
D. Ricardo Sanz García



